¿De dónde venimos?

lunes 29 de junio de 2009

12. Salir del armario.

Hoy la entrada no va propiamente de sexología en cuanto a juguetitos, prácticas sexuales y demás. Hoy, en concordancia con las fechas, la entrada va dirigida a toda esa gente que está dentro del armario, que no se atreve a salir, y a todos aquellos que quieran leerlo, porque puede que algún día os toque apoyar a alguien que haya tomado esta decisión.

Lo primero que hay que saber es que la presión social es enorme. Está bien que sobre el papel, quizá en los medios de comunicación y demás somos muy abiertos y muy tolerantes, pero a la hora de la verdad lo diferente nos aterra. Utilizo la generalización porque me refiero a la mayoría, claro está que hay quien ha sabido escapar de esa cerrazón mental, pero por desgracia, los menos. Así, salir del armario puede convertirse en toda una odisea, porque, en la mayoría de ocasiones, no sabes lo que te vas a encontrar. Si en tu grupo de amigos, familia, entorno en general, no hay ya algún/a homosexual, la incertidumbre es total, y probablemente, los primeros momentos después de quitarte la máscara sean caóticos y bastante desagradables. Por la sorpresa de todo el mundo, mas que nada.

Casos de grupos de amigos que han dejado tirada a una persona por su orientación sexual hay a mogollón. Chicos porque ya no se sienten cómodos con su amigo homosexual. Chicas, por lo mismo con su amiga lesbiana. Al final parece que los homosexuales, bisexuales y transexuales somos una especie de obsesos sexuales a los que nos gusta, indiferentemente cualquier persona, y que no podemos contener el deseo, por lo que somos tendentes a la violación de nuestros amigos. O eso, o nuestros amigos se creen tan irresistibles que no vamos a poder evitar saltar sobre ellos/as. En fin.

Luego está el tema familia. Y es que desde que naces, tus padres, tíos, abuelos y demás proyectan en tí sueños, nietos, hijos, sobrinos y en fin, te construyen una vida. Y esto es como cuando lees un libro yte haces una imágen de él. Normalmente, la película decepciona. Eso normalmente no se lo quita nadie. Y luego, además, si han sido educados de una manera estricta, en la que la homosexualidad es un pecado mortal, y además, un peligro para la cohesión social, pues apaga y vámonos. Yo diría que esta es la parte más difícil. Amigos, los encuentras en la calle, y si no te quieren como eres, pues te buscas otros. Pero familia hay la que hay. Quizá es el paso más difíci. Bueno, quizá no, seguramente.

Con esto, y sin entrar en muchos más detalles, puede verse que salir del armario es algo duro. Para ello, unos cuantos consejos.
1.- Seguro que hay alguien en quien confías. Tu hermano o hermana, tu mejor amigo, algún familiar. Si entre tus amigos o familia hay alguien gay, ya sabes por donde empezar. Y si no, pues seguramente alguien entre los que conoces sea más abierto y tolerante. Si no, vigila tus amistades. Una vez hayas encontrado a esa persona, habla con ella. Elige muy bien a esta persona, porque un rechazo en este primer punto puede quitarte las ganas de salir del armario totalmente. Y recuerda que no todo es lo que parece, y que haberte emborrachado muchas veces con una persona no os hace amigos del alma.
2.- Busca una asociación o colectivo LGBT (Lesbians, Gays, Bisexuales y Transexuales) en tu ciudad o busca la manera de contactar con ellos de la manera que sea. Ahí encontrarás gente en tu misma situación, o que ya la ha pasado, y obtendrás, por una parte, consejos, y por otra apoyo y un nuevo círculo de conocidos, que nunca viene mal, por si hay un cataclismo con los amigos de siempre.
3.- Piénsalo mucho antes de salir del armario. No es que sea algo malo, pero tienes que estar muy seguro de tí mismo para afrontar lo que se te pueda venir encima. Tu puedes, claro que sí, pero tienes que estar preparado/a.
4.- Cuidado con la familia. Hay que estar muy seguro, sobre todo porque en casos extremos pueden hacerte la vida imposible. Definitivamente, no dejes que lo hagan, pero calcula bien tu situación familiar, nadie la conoce mejor que tú, y después, evalúa hasta qué punto estás dispuesto a aguantar con la máscara, o si no tienes por qué hacerlo.
5.- Ante todo, cuando te decidas a contarlo, a gritarlo, NO DRAMATICES. Nadie se va a creer que tu inclinación sexual es algo normal si tú mismo lo presentas como un drama. Simplemente eres homosexual, y punto. No hay motivos para llorar, o para sentirse mal. Lo primero es aceptarse, saber que no hay nada de malo o extraño en tener una inclinación sexual u otra, y transmitirlo así.

Espero que a alguien le ayude esto. Y sinceramente, como sé lo que se siente - aunque no por experiencia propia, yo no he necesitado salir del armario, si sale el tema no me importa mostrar mi inclinación sexual, y como no le doy importancia, pues supongo que el resto de gente tampoco-, pues he tenido varios amigos a los que he acompañado en esas circunstancias, si necesitáis ayuda, recomendaciones, o simplemente hablar, dejadme un comentario y hablamos.

Ale, sed buenos y buenas, pero con moderación.

1 abrieron el libro...:

Mk dijo...

Es una verdadera pena que el mundo este de tal manera que haya que escribir este tipode post para animar o apoyar a que los homosexuales hagan "pública" su sexualidad. Me refiero a que no se trata de ningun crimen y aunque hay mucho gente intransigente por el mundo uno no debe depender de los miedos de la gente para estar bien consigo mismo, en fin, todavía nos quedan muchas barreras que superar hasta que este tipo de cosas no hagan falta, por ahora, ánimo a aquellos que lean estan entrada y decidan que es la hora de "salir".

Besos