Lo que sí es cierto es que podríamos tachar este año de "annus horribilis". Y los pronósticos no son muy esperanzadores. Pero no quiero empezar este año derrotada por los pronósticos y las circunstancias. Voy a permitirme soñar que el año que viene va a ser mejor.
Este año, me ahorraré las frustraciones. Ni siquiera voy a hacerme propósitos de año nuevo. Solamente uno: intentar no hundirme. Intentar relajarme y ver las cosas con calma. Estar serena para afrontar mejor las dificultades que se presenten y apreciar mejor las alegrías, pequeñas y grandes que lleguen.
Además, vengo cargada de buenos deseos. También para todos vosotros. Y se resumen en desear que el año que viene sea mejor. Un poco. Y en lo básico al menos. Más que nada, por si se acaba el mundo, que nos vayamos con buen sabor de boca.
Disfrutad de la última noche de este año, y entrad al que viene con el pie derecho.
Un abrazo, y por supuesto, que tengáis un Feliz Año Nuevo :)
Feliz Año para ti también y no creo que exista un propósito mejor(quizás sólo el de dejar el tabaco para los que fuman :)).
ResponderSuprimirUn abrazo!!
Feliz año con retraso, he leido tu entrada tambien de profe, es que desde el año pasado que no entraba en mi blog, y con todo esto de la ley sopa y como tengo la Arenga de Aragorn en una de mis entradas, me ha dado por mirar si no me lo habrián cerrado.
ResponderSuprimirEl caso, que ojala todos los profesores tubieran esa vocacion que tu tienes.
saluDOS y espero que te vaya bonito, ya me seguiras enseñando ¿vale?